Si quieres vencer al tiempo…

Por: Julián Ayala Armas
Escritor y periodista. Islas Canarias

Si quieres vencer al tiempo, arroja de tu corazón la angustia por las cosas que ya no podrás vivir. No añores con tristeza los días hermosos de antaño. Puede que todavía te esperen otros, quizá tan plenos como aquéllos. Cuando pienses en los días dorados busca en tu corazón la alegría y el placer que sentiste entonces y rememóralos sin amargura, si acaso con el dulce poso de nostalgia que siempre queda en el fondo de lo ya vivido.

Algo has aprendido con los años: que no se puede derrochar la vida, que lo que se vive sólo una vez nos es dado y por ello hay que intentar gozarlo plenamente. Pero con serenidad, sin apuro, aceptando las cosas con la misma naturalidad con que vienen y se van.

Cuentan que Ulises, viejo ya en Ítaca, añoraba sus aventuras de otros tiempos, sus amores perdidos, sus compañeros muertos, pero, sobre todo, lamentaba amargamente no haber accedido a la dulce invocación de las sirenas. No hagas como Ulises, no te arrepientas de lo que no hayas hecho, no llores por el canto perdido, por la juventud pasada. Mayor entidad tiene la humilde lantana que absorbe los rayos del sol a la vera de cualquier camino, que todas las rosas que lucieron antaño su esplendor. Recuerda su belleza y su perfume, aspíralo de nuevo en tu alma, pero, como nos aconseja Horacio, no dejes por eso de cortar la flor de hoy, la flor del día. Y, sobre todo, no pienses en el tiempo como algo malo, como la forma –una de ellas– que tiene Dios de ser cruel. ¿Envejecemos porque pasa el tiempo, o pasa el tiempo porque envejecemos? Quién sabe, seguramente las dos cosas. Vivimos en el tiempo y fuera de él sólo habita la muerte, enemiga de las flores y de los hombres. Primando el azar sobre la necesidad, decía el viejo Heráclito que el tiempo es un niño que juega a los dados. De Heráclito sólo fragmentos de ideas nos han llegado, aunque bastan para hacer perdurable su memoria. Si osaras completar este no te sería difícil imaginar que entre tirada y tirada el niño se va haciendo mayor, envejece y acaba muriendo, quizá cuando el juego está en su momento más álgido. Confundido con él te vas también tú y nunca sabrás si has sido parte del tiempo, de los dados –esos cubitos de hueso donde se entrecruzan esperanza y realidad–, o de la jugada concreta en la que has gastado tu vida. Si quieres vencer al tiempo acoge en tu corazón al niño que una vez habitó en él y aguarda sin impaciencia a que termine de jugar.

Un comentario en «Si quieres vencer al tiempo…»

  1. No debemos luchar contra el tiempo, mejor dejarnos acunar por el tic toc de las agujas del reloj y bailar a su son. Hacer que cada segundo de vida sume una experiencia que acumular en la sabiduría de nuestras vidas. CARPE DIEM.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *