Silencio

Por: Manuel Minchala Paucar
Estudiante universitario y miembro de CES-AL

*

I

Mis recuerdos dan voz al silencio,

me rodean en todo momento,

mientras camino, mientras pienso, mientras finjo

vivir en este mundo deshumanizado.

En mis pensamientos vive el recuerdo de mis retoños,

siendo felices en aquel hogar que un día existió,

pero lo más que me duele es que

no los devolverán a mis brazos.

Así me pasa con aquellas promesas,

que nunca se cumplieron, que nunca cumplí.

II

Existe una única cosa que no me deja,

que me mantiene con vida,

el ruido de mi silencio,

aunque me lastima, me hace feliz,

es lo único que me queda.

Mientras tanto me pregunto…

¿Por qué mi silencio dice tanto para mí?

¿Por qué a los demás no les dice nada?

Al menos no sabrán si necesito o no ayuda para salir de aquí.

III

Siempre he deseado abrazar

la supuesta tranquilidad del silencio,

ante las contrariedades y ante quienes los difunden.

Únicamente cuando llegué a la soledad,

sin amigos, sin enemigos y sin familia

despertó esa triste realidad,

el deseo de salir de este oscuro infierno.

IV

Pido que el ruido se distorsione,

nacido de pensamientos torturantes,

que el silencio no lo escuche,

a solas con el alma,

para que no sepa mi sentir.

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