Inicio de “La hora 25”

Por: Mateo Cedillo Pacheco
Estudiante universitario y miembro de CES-AL, Cuenca (Ecuador)

Constantin Virgil Gheorghiu (1916-1992) fue un importante escritor rumano, mundialmente conocido por su obra La hora 25, publicada en 1949. Esta novela tuvo una adaptación al cine protagonizada por Anthony Quinn y Virna Lisi, quienes popularizaron en las masas el concepto de “La hora 25”. A criterio de su autor no es “la última hora, sino una hora después”. Entonces, podemos decir que es la hora en que, después de darse un proceso irreversible – en el que podemos ser actores, observadores o víctimas – lo único que podemos hacer es esperar el inevitable desenlace. Podría asemejarse a cuando un grupo de laboratoristas o científicos inoculan células cancerígenas a una rata blanca para estudiar el desarrollo de la enfermedad. No se puede hacer más que esperar.

Este ejemplo es análogo a la realidad de la sociedad ecuatoriana que ha recibido un pequeño aliciente en la reducción del precio de uno de los derivados del petróleo, la gasolina. Este hecho no significa, pues, sino un calmante que alivia temporariamente los disgustos de una ciudadanía enfurecida, no sólo con el gobierno nacional, sino con todas las instituciones del Estado. La inobservancia de la ley, la ausente división de poderes, la nula legitimidad de los representantes en la asamblea es, entre otros, los males que atacan al aparato gubernamental. La molestia parece haber cesado, pero no elimina definitivamente la futura debacle económica que puede venir.

Y todos los males en el sistema financiero se deben a la desconfianza en las principales leyes de la economía básica. No gastar más de lo que se tiene, no endeudarse innecesariamente y ser responsables en el gasto público hacen que las familias puedan progresar. Sin definir y dar efectivo cumplimiento a estas reglas difícilmente se pueda llegar a una pronta salida. Entonces, a todos nosotros, los ecuatorianos no nos quedan otra opción que, esperar el inicio de “La hora 25” para ver la caída de una tormenta perfecta que generará graves destrozos.

Un comentario en «Inicio de “La hora 25”»

  1. ¿Y qué mejor manera de esperar la HORA 25 haciendo como si nada hubiese pasado, caminando decididos a la horca, que apretará fuerte? ¿Qué mejor manera de morir esta la de desconocer la causa? Vivir por vivir; morir por morir.
    Gran texto.

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