Juntos resistiremos y venceremos

Por: Fernando Uyaguari
Licenciado en Educación y miembro de CES-AL, Cuenca (Ecuador)

Día veinte y tres del mes de junio, 2022

Ecuador confronta un paro nacional iniciado el 13 de junio de 2022. Los promotores de las movilizaciones son la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), la FENOCIN, la FEINE y otros colectivos que decidieron sumarse por decisión propia. Dichas organizaciones representan el rechazo a las medidas neoliberales tomadas por Gobierno Nacional sobre temas económicos, políticos y educativos. Aparte de eso, se suma los problemas de inseguridad, el desabastecimiento de insumos médicos, el alto precio de los combustibles y, en general, la carencia de liderazgo de los representantes políticos.

En el mes de noviembre de 2021 el Presidente de la República promovió una mesa de diálogo con la CONAIE, en el Palacio de Carondelet. Ese primer y último acercamiento supuso una mediación acerca del precio del combustible, el alza desmesurada de productos de primera necesidad, los derechos laborales, la minería, entre otros asuntos. Los máximos representantes de cada gremio aseveraron «habemus coincidencias, mas no acuerdos». En algunos medios de comunicación se amplió la noticia y se conoció la oposición de volver a dialogar, dado que el Gobierno empezó a catalogar al Presidente de la CONAIE (Sr. Leonidas Iza) de anarquista y odiador de la democracia. En respuesta a ello, Iza de manera cortés envió un contundente mensaje: este pueblo jamás estará de acuerdo con todos los mecanismos de privatización.

A partir de todo ello, la tercera semana de junio de 2022 abrió las puertas a un paro nacional decisivo, a comparación del desarrollado en 2019. Inicialmente la CONAIE durante el primer día buscó la agrupación y el apoyo de líderes sociales y de colectivos, lo que desencadenó el encarcelamiento arbitrario de Iza en la madrugada del martes 14. Dicha aprehensión -más allá de la injusticia- supuso el rechazo hacia el Presiente Lasso, debido a que demuestra sin ningún tipo de máscara qué pasa si estás en contra del Gobierno del Encuentro.

Del mismo modo, en la jornada del miércoles se conoció el enfrentamiento entre estudiantes y policías en los exteriores de una Institución de Educación Superior de la ciudad de Cuenca. Algunos videos evidenciaban que los uniformados lanzaban bombas lacrimógenas a los predios de la institución, en otros se observaba la persecución de oficiales motorizados a jóvenes universitarios como si se tratara de vándalos. Una última grabación exponía el uso progresivo de la fuerza; ley aprobada unos días antes de las protestas, para muchos, un recurso pensado con anticipación por parte de los gobernantes.

Aparte de eso, a los siete días del paro nacional sucedió lo impensable, la Policía Nacional y la Fiscalía allanaron la Casa de la Cultura en Quito (CCQ). La razón de adueñarse de un espacio hecho para la cultura responde a una supuesta denuncia, que alegaba el almacenamiento de explosivos y armas artesanales para la derogación del máximo mandatario de la República. En palabras de Fernando Cerón, Presidente de la CCQ, este acto significa el regreso de la dictadura, puesto que ahora los espacios de la Casa de la Cultura serán usados para albergar a los policías y recolectar víveres y agua para los ciudadanos de la capital del país. Dicho de otra manera, el escenario de artistas y promotores de las expresiones culturales servirá de base militar a fin de ocultar bombas, motos, trucutú (carro antimotines) y, paradójicamente, la verdad.

Ante esos actos el pueblo ha respondido en las calles. Miles de ecuatorianos viajan a Quito en transportes de carga y dejan de lado la comodidad y a su familia. Todo ello para escribir una nueva gesta en los libros y, particularmente, cambiar la realidad que aqueja su progreso y las desigualdades de toda una nación. Sin duda alguna, el movimiento indígena es símbolo de lucha social, aun cuando hace algunos siglos afrontaron discriminación, racismo y colonialismo. Ellos y ellas demuestran que las dictaduras y el neoliberalismo son frágiles ante la unión (1).

Por otro lado, en esta semana surgió un nuevo grupo llamado anti manifestaciones, quienes llevan una camisa blanca, banderas del país y carteles con mensajes de paz. Algunos de ellos se expresan en la línea del privilegio, catalogan de vándalos y salvajes a los protestantes, vociferan el primer año de gobierno, entre otros comentarios bañados en la demagogia política. Evidentemente, este colectivo discierne las cosas diferente, lucha desde la trinchera de la riqueza, poder y despilfarro. Igualmente, rechaza la alianza y denigra la manifestación en contra de los imperios (2).

Lamentablemente, la CONAIE está perdiendo soldados, llámese así a civiles que sin importan la desventaja se enfrentan a los supuestos protectores de la justicia, en un campo resguardado de proselitistas que cierra las puertas para albergar al movimiento indígena y celebra el Inti Raymi con todas las de la ley; hipocresía en su máximo esplendor. Las manifestaciones empiezan a teñirse de sangre, hasta ahora se conoce de la muerte de tres personas y de un centenar de heridos. Los minutos, las horas y los días son clave para evitar más pérdidas. Los líderes sociales tienen que proponer mesas técnicas, acuerdos o decretos que garanticen sus palabras, debido a que lo único difundido, por parte del Gobierno, es un informe que describe los diez puntos desde un enfoque unilateral (3).

Finalmente, este conciso artículo trata de impulsar el apoyo hacia los movimientos que hoy defienden y anhelan un mejor Ecuador. Miles de ecuatorianos están censurados, heridos, enfermos y olvidados, su disputa es la de todos (4). Probablemente, los próximos días serán decisivos, no se sabrá cuántos caídos habrá, lo que sí, la llama de la lucha estará encendida. Hoy más que nunca, el país tiene que estar unido (5).


Indígena

Letra y música: Gianni Medina

Estrofa dos de la canción

Vengo de mil rituales ancestrales de los shamanes (1)
Vengo de la Guerra de los 4 días
Bonifaz, Ascazubi y su injusta salida (2)
Vengo de los que se lavaron las manos
cuando nuestros ahorros se nos llevaron (3)
Vengo de un pueblo censurado
pero que jamás se queda callado (4)
Vengo del que se fue
pa’ trabajar por los suyos
Yo no me ahogo en la altura
En el páramo me reconstruyo (5)

3 comentarios en «Juntos resistiremos y venceremos»

  1. ¡Excelente artículo!
    Gran recuento de estos días en los que la represión, la brutalidad, el abuso, el totalitarismo se han tomado, una vez más, esta tierra repleta de injusticia.
    Pero queda una duda, ¿venceremos?

  2. Sin duda una lucha por derechos de todos los ciudadanos, y aun la gente menciona que son vándalos que no tienen nada mas que hacer, lo peor es que los comentarios son de aquellas personas que, están sentados, que se esconden detrás de un terno corbata, perlas, etc., En pocas palabras este gobierno quiere “apagar el fuego con gasolina”.

  3. Defender los derechos de cada ciudadano, eso es lo que se esta haciendo en estos momentos, ya que un gobierno no quiere entender de como está afectando a todo un país, algunas personas estan en contra, por que piensan que son actos vandálicos por parte de los indígenas, pero no se dan cuenta que estan dando la cara por los derechos de todo un país.

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