Honrar, honra

Por: José Manuel Castellano, PhD
Islas Canarias

Distinguido Sr. Rector de la Universidad Católica de Cuenca, Dr. Enrique Pozo, apreciado Sr. Vicerrector de Investigación, Dr. Pedro Martínez, estimada Sra. Vicerrectora Académica, Dra. Vanesa Bermeo, autoridades académicas, colegas, amigas y amigos, muy buenas tardes.

La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina (CES-AL) y quien les habla, en calidad de Editor-Jefe, expresamos, desde el más sincero sentimiento de humildad, nuestro pleno orgullo por este cálido gesto que, sin duda, viene a enaltecer a nuestra querida Universidad Católica de Cuenca, pues “honrar, honra”.

De modo que, con la venia y benevolencia de todos ustedes, me atrevo a decir a boca llena y bien alto que nos identificamos plenamente y nos consideramos una pequeñísima parte de esta Universidad Católica, que ha experimentado en estos últimos años un crecimiento exponencial en su gestión y en su calidad educativa e investigadora, bajo la guía magistral del Sr. Rector Dr. Enrique Pozo y el sinfónico acompañamiento de todos los miembros que integran este centro universitario, que ha conseguido convertirse en un referente modélico.

En ese sentido, debemos manifestar con total franqueza que nos sentimos muy complacidos del trabajo que ustedes han venido realizando y que tienen en mí y en la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina un modesto pero total e incondicional apoyo, como hemos demostrado en el corto periodo de tiempo de la relación establecida y que se ha plasmado en una intensa labor colaborativa con un altísimo rendimiento productivo.

Y esto que decimos no son meras palabras huecas o vacías, dirigidas a agradar a la galería. Por ello, queremos dejar constancia que la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina en sus tres años de vida ha publicado más de un centenar de libros, con un promedio de más de 40 obras anuales y un 18% de esas autorías han beneficiado a más de medio centenar de docentes-investigadores de la Universidad Católica de Cuenca.

Asimismo, tampoco debemos soslayar la batería de acciones colaborativas realizadas, como el I Congreso Nacional de Jóvenes Investigadores de 2019; el I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores de 2021; la producción del vídeo clip “Soy Ecuador”; entre otras actividades mancomunadas entre la Universidad Católica de Cuenca y la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina, que nos lleva a plantear la necesidad de mantener, consolidar e incrementar esta fructífera alianza.

La distinción que se nos otorga, que hoy recibimos, y que agradecemos de todo corazón, supone para nosotros un inmenso aliento, una bocanada de aire limpio y fresco, que nos impulsará a continuar, a seguir esforzándonos con esa energía extra en nuestro empeño por promover la producción científica, académica y cultural; en incrementar las acciones de nuestro taller formativo y experimental dirigido a nuestros jóvenes universitarios; y en ampliar y fortalecer nuestro decidido compromiso social, fundamentado en ese principio que propugnamos de “compartir y democratizar el conocimiento”, con la esperanza y el deseo de intentar coadyuvar en la formación de nuevas mujeres y hombres, libres y honestos.

Este reconocimiento lo recibimos siendo muy consciente del valor colectivo y grupal que encierra. Hoy en día no hay mejor forma de desempeño que a través de la conformación de buenos equipos. En ese sentido y con el permiso del selecto auditorio, quiero aprovechar la ocasión para solicitar a un grupo de jóvenes universitarios, que no son promesas de futuro sino realidad del presente de Ecuador, que se levanten de sus asientos, por favor, para ofrecerle mi más caluroso aplauso por su trabajo y compromiso: Jonnathan Uyaguri, Mateo Silva, Parra, Jenny Padilla, Elizabeth Pinajota, Laura Romero, Karen Reyes, Alexandra Espinoza y Adrián Rodríguez en representación de todo el colectivo editorial. Por otro lado, no puedo dejar de mencionar a un querido compañero de CES-AL que lleva un año luchando por su vida, Erick Jara Matute, uno de nuestros principales baluartes y un hermano del alma. Fuerza Erick, mucha fuerza, te necesitamos.

De igual manera, hay que dejar bien sentado que nuestra labor no es más que un punto mínimo en una extensa línea infinita. Así que queremos reconocer el trabajo desarrollado por todos ustedes, que nos lleva, en justicia, a compartir este galardón con la comunidad universitaria de La Católica y como es costumbre habitual en esta Atenas del Ecuador, que Dios les pague. Muchísimas gracias.


(*) Discurso en el acto de reconocimiento de la Universidad Católica de Cuenca, 9 de junio de 2022.

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