Mujeres con poder

Por: Mgs. María Eugenia Torres Sarmiento
Comunicadora Social y Gestora Cultural del Cañar (Ecuador)

Cuando se dice –que la literatura no conoce fronteras-, es una realidad evidente, pues hace pocos años atrás, para las mujeres del mundo, la más poderosa frontera era el umbral de la casa que habitaban: el hogar de sus padres o su esposo.

Pensar en la mujer que “transita sola”, era  y aún sigue siendo un limitante  que  ha llevado a la mujer, a que en pleno Siglo XXI, sea todavía la alterna de muchos procesos en diferentes espacios sociales, culturales e intelectuales. Pero es importante  poner en pantalla grande, el accionar  de  escritores del mundo que están convencidos, que la violencia en contra de la mujer en todas sus formas, crea peligrosas formas de censura; cree también  que el acto de silenciar a una persona es negar su existencia, al no reconocer el poder de la mujeres; de ahí  que la humanidad está llena de carencia y aflicción.

Según el análisis del IV Congreso de Mujeres Investigadoras de Iberoamérica a llevarse a cabo el 9 de noviembre de 2022 en la ciudad de Puebla-México, la distribución del trabajo femenino en las diversas disciplinas científicas muestra claros sesgos: menos presencia femenina en la investigación en ciencias exactas, particularmente las ciencias físicas y matemáticas; aún menor participación en la ingeniería y otras ciencias tecnológicas. En agronomía, mientras es baja en algunos países, en otros se observan altas participaciones. Las ciencias sociales, las humanidades, las ciencias médicas y ciencias naturales como la química y la biología tienen en general altas preferencias femeninas. Estas tendencias se corresponden con lo encontrado en los estudios universitarios e indican la existencia de segmentaciones horizontales en torno a campos del conocimiento masculinizados.

Los hombres constituyen una abrumadora mayoría de los investigadores profesionales: el 71% frente al 29% de mujeres a nivel mundial. En gran parte (54) de los 90 países de los que hay datos, las mujeres representan del 25% al 45% del contingente total de investigadores. Solo en 21 naciones, es decir, una de cada cinco, superan el 45%.

En el año de 2015, la Asamblea General de la O.N.U. considera importante el papel de las mujeres y las niñas en las comunidades científicas y sobre todo que, su participación, debe fortalecerse.  Pues  el  Instituto de Estadística de la UNESCO, manifiesta que,  existen más mujeres que se ingresan a la Universidad, pero siguen siendo pocas las que escogen una carrera científica. Este mismo Instituto asegura que sólo uno de cada cinco países ha alcanzado la paridad de género, al lograr que entre el 45 y 55% de sus investigadoras sean mujeres.

En la mayoría de las naciones las investigadoras se concentran en las áreas de ciencia sociales, pero no tienen tanta presencia en ingenierías o carreras tecnológicas es por ello que podría ser fundamental alentar a las niñas para que se opten por la carrera científica en todas las áreas. 

No obstante, en el presente siglo, muchos movimientos  que promueven la revalorización del género femenino en sus diferentes facetas aportan con el reconocimiento del rol de la mujer y plantean principios aceptados internacionalmente: no violencia, seguridad, educación, igualdad, acceso, paridad. Al que se suma la comunidad internacional y todos los estados miembros  de la UNESCO, que reafirman el apremio de enlazar esfuerzos estratégicos para la eliminación de la violencia de género y el empoderamiento económico y socio-cultural de las mujeres.

Al respecto  en el libro “Mujer en poder de la palabra (2020-2021), Frederick Vacheron, representante  de la UNESCO en México, refiere que el texto mencionado permite visibilizar  que las mujeres  continúan  golpeando el “techo de cristal”  en el desarrollo de su ejercicio profesional, lo que significa  que tienen una representación menor en los puestos de toma de decisiones;  así como en puestos de liderazgo, en consejos de arte y cultura; por lo que el progreso de las mujeres en esta área, aún se ve obstaculizado, pues la cultura organizacional sigue dando por hecho que las mujeres deben seguir cargando con la mayor parte de responsabilidades del hogar y de los cuidados.

De ahí que  “Las escritoras ecuatorianas”, -rompen el silencio-, dice Carlos Vásconez, Presidente  del Centro PEN Ecuador, cuando relata   sobre  una realidad incuestionable, –no hay editoriales que publican la obra de un autor o autora-, a menos que estos asuman el costo parcial o incluso total de la edición, es decir  *pagar para que  su obra vea la luz*.

Frente a esta compleja realidad, la mujer ecuatoriana, sometida durante décadas, hoy defiende sus derechos y busca  cambios frente a su condición  de discriminación, de abuso  y de desigualdad, impuesta por el imperante machismo en una estructura social permitida por la propia mujer lamentablemente.  

Entonces emerge una nueva visión de la vida, no sólo de la mujer escritora, sino fundamentalmente de la mujer académica-investigadora que plantea nuevos retos  como el que lo estamos  percibiendo en estos días: –más de 20 mujeres académicas-investigadoras ecuatorianas protagonizarán  con su participación en el IV Congreso  de Mujeres Investigadoras del SNI  y de Iberoamérica en la ciudad de Puebla-México, con temas trascendentes como: Mujeres académicas-investigadoras de Cañar participación y equidad social; Percepción sobre mujeres en el área quirúrgica Hospital José Carrasco Arteaga, Cuenca- Ecuador;   Problemas a los que se enfrentan las mujeres como investigadoras en su área de conocimiento: alternativas y/o soluciones, revisión sistemática; Las mujeres en el Ecuador: el chivo expiatorio necesario; Investigación en odontología un espacio para la mujer, aporte desde la Universidad Católica de Cuenca Sede Azogues; Relación entre emprendimiento y migración de retorno en Guayaquil Ecuador; Infección bacteriana asociada a ventilación mecánica, en pacientes de Uci-Covid del Hospital Homero Castanier Crespo; Discurso de odio en redes sociales: cómo se dio el debate sobre la legalización del aborto en Ecuador; Aplicación de las herramientas de calidad en la banca pública, Ecuador.

De ahí que unir fronteras nacionales e internacionales a través de la ciencia, y con ello fortalecer las posibilidades de incidir en las condiciones de inclusión y equidad es buscar nuevas realidades y desafíos, que potenciarán las redes de colaboración entre las investigadoras, con el propósito de aumentar la trascendencia de sus investigaciones y el trabajo colaborativo en redes, más allá de las limitaciones geográficas y culturales, para encontrar que la producción de conocimientos y hallazgos en la investigación aplicada por parte de las mujeres, es pertinente para el desarrollo de sus naciones y la solidaridad académica internacional.

Esto demuestra que en Ecuador, es emergente, abrir la discusión; y proponer acciones para la equidad de género en la ciencia.


Convocatoria IV Congreso de Mujeres Investigadoras del SNI y de Iberoamérica: https://investigacion.unimagdalena.edu.co/Convocatoria/Ver/281

Información Comité Co-Organizador: marytorres502917@gmail.com

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