Ama

Por: Bryan Parra Campoverde
Estudiante universitario y miembro de CES-AL (Ecuador)

El segundo domingo de Mayo se celebra a nivel nacional el Día de la Madre. Una efeméride que, al igual que el resto de esos festejos “especiales” del calendario anual y mundial, se han convertido en un comportamiento social de consumismo compulsivo generalizado. Unas festividades hipócritas.

Esta es la historia de Arsenio, la de un muchachillo que no era bien visto por todos. Se percató que el gran día se avecinaba y comenzaba su preocupación, quería sorprender a su madre y de esta manera justificar sus indebidas acciones. Arsenio intentó buscar los medios necesarios para preparar un deleite gastronómico a su “vieja”, -como él la llamaba-.

Llegado el momento, este pobre muchacho se levantó, con entusiasmo y esmero sigilo para que no sospechara nada, a preparar el desayuno de su madre. Una vez finalizado su platillo favorito, caminó lentamente hacia su cuarto. Abrió cuidadosamente la puerta sin temor y se encontró con una sorpresa aun mayor…

Esta historia inconclusa y enigmática la dejamos en sus manos estimado lector. Decida usted el final y ese será el  destino de Arsenio, al tiempo, que le invito a reflexionar sobre ello, además, de dejarle una sugerencia: madre solo hay una, festéjala cuando puedas, llámala, quiérela, cuídala… No esperes a un segundo domingo de Mayo para ser grato con ella y olvidarte al siguiente día.

Feliz día, semana, mes y años a todas esas reinas, madres y señoras luchadoras que están ahí, a pesar de todas las injusticias de sus primogénitos.

2 comentarios en «Ama»

  1. ¡Vaya relato! Sucinto, pero profundo, ¨llegador¨, veloz, emocionante, verídico. Enhorabuena por el autor que, además, desliza una certera reflexión al final de sus líneas.

  2. Arsenio buscaba que su madre disfrutara de la comida que le preparó con tanto entusiasmo. Yo le daría ese final, más allá de lo trágico que en realidad puede ser la historia. Por otra parte, me uno a la idea sobre la pérdida de identidad del Día de las Madres. Hoy en día es una festividad comercial.
    ¡Excelente relato!

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