Liberación, víspera del silencio

Por: Mateo Sebastián Silva Buestán
Director Colección Taller Literario, Cuenca (Ecuador)

.

Apareció frente al espejo,

ensangrentado,

con un puñal en su diestra.

Decidió cortarse el cordón umbilical,

desesperado,

de un solo tajo.

Entre corte y corte,

sin remordimientos,

asesinó a su padre,

bien por Freud.

Exprimió a su madre,

dio ejemplo,

sensato,

 a los que le siguen.

Dejó aquella pesada carga,

soltó el más molesto de los equipajes,

abandonó tradiciones y atávicos.

 Se vació,

se exorcizó,

se auto-desheredó,

se calló

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