La cultura y la construcción de la identidad nacional

Por: Dr. Enrique Espinoza Freire, PhD
Universidad Técnica de Machala (Ecuador)

En un mundo cada vez más globalizado, es indispensable orientar la educación desde y hacia la cultura propia para así construir y salvaguardar la identidad nacional como expresión de cohesión social. Situación que se torna compleja en países multiculturales, como el caso de Ecuador, donde conviven diferentes naciones y pueblos, cada uno con sus propias lenguas, costumbres y tradiciones. Razón por la cual, para hablar de identidad es imposible sustraerse de las relaciones interculturales, premisa para concretar una cultura nacional.

Con el reconocimiento de su condición de estado multicultural y plurinacional en la Constitución, Ecuador se encaminó al fomento de las relaciones interculturales de su población. Sin embargo, en la práctica, este estado plurinacional e intercultural, constitucionalmente declarado, continúa siendo una quimera; aún queda  un largo camino por recorrer y mucho que hacer por parte del estado, el gobierno, las organizaciones sociales y en particular por las instituciones educativas con el propósito de erradicar los estereotipos profundamente arraigados en el imaginario nacional, que establece una escala social marcada por el desequilibrio hacia las supuestas “culturas superiores”, siendo el reflejo de una típica sociedad en la que impera el sistema axiológico de las civilizaciones capaces de marginar al ser diferente.

Ante esta realidad corresponde a la Universidad, como centro formador de las nuevas generaciones de profesionales, contribuir a la construcción de la identidad del ciudadano ecuatoriano a través de políticas y estrategias alejadas de todo tipo de interés político, ideológico o económico, encaminadas a la concreción de acciones sistemáticas de revalorización de las culturas ancestrales para integrarlas, por derecho propio, a la construcción de una identidad nacional, que respondan al pluralismo cultural y a todos los estamentos sociales.

Es necesario, como parte de estas políticas y estrategias que, la Universidad, desde su autonomía, diseñe e implemente proyectos culturales, que partan del reconocimiento y defensa de la genuina esencia de los valores autóctonos y donde se conciba la cultura, en su sentido más amplio, como factor aglutinante de la sociedad y resultado del proceso creador por alcanzar un mejor modo de vida con el empleo de la ciencia, la técnica y el arte.

Por otro lado, un aspecto necesario a considerar es contar con indicadores que permitan valorar la eficacia y efectividad de las políticas, estrategias y programas culturales. Actualmente existe la tendencia por parte de los organismos internacionales e instituciones gubernamentales al establecimiento de indicadores para determinar el nivel cultural alcanzado por un grupo o sociedad. Sin embargo, en el caso de Ecuador aún no se cuenta con una sólida propuesta de un sistema de parámetros que facilite el conocimiento de la realidad cultural, de aquí la urgencia de orientar la actividad científica de las instituciones de la Enseñanza Superior a esta línea de investigación, para a partir de los resultados obtenidos encausar las acciones de los proyectos culturales y así contribuir objetivamente a erradicar los viejos estereotipos que traban la cristalización de la identidad nacional del ecuatoriano vista desde su policromía cultural.

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