Educación para la Paz

Por: Mgs. María Eugenia Torres Sarmiento
Comunicadora Social y Gestora Cultural del Cañar (Ecuador)

En el contexto del II Encuentro Internacional de Escuelas Únicas –Docentes que transforman-, al que se dieron cita alrededor de miles de maestros ecuatorianos el día 26 de marzo de 2022, organizado por el Ministerio de Educación de Ecuador, Unidos por la Educación, la Universidad Espíritu Santo (UEES) y la Cátedra UNESCO en Educación para la Justicia Social de la UAM y con la participación de ponentes educadores, entre ellos la experta educativa Paola López, educomunicadora especializada en pedagogías alternativas con enfoque psicoemocional, especializada en el tema “Aprendizajes por ambientes y la Metodología Montessori”, se busca que la educación transforme el mundo comprendiendo  al ser humano como ser íntegro: mente, cuerpo y espíritu.

Esta segunda edición del Encuentro de Escuelas Únicas dedicada a los docentes, convocó a diferentes escuelas de Chile, España, Perú, Colombia, Ecuador… que eran “únicas” por la manera de trabajar. Estas escuelas tienen detrás importantes liderazgos por parte de los equipos docentes que hacen realidad estas instituciones educativas y sus modelos únicos. En este segundo encuentro celebrado de manera presencial, en una de las escuelas únicas: Thomas More (Guayaquil, Ecuador), y de también online puso como protagonista a los docentes y les ofreció no sólo información relevante con ponencias inspiradoras, sino que también ofreció capacitación para docentes (Montessori, Aprendizaje Competencial, Aprendizaje Cooperativo). Los asistentes también recibieron capacitación sobre metodologías del Thomas More -una escuela única-.

La atracción del evento se centró en el análisis de conceptos de la maravillosa propuesta de la  Metodología de María Montessori, que apuntan al objetivo  de crear un espacio  para intercambiar conocimientos y mostrar las mejores opciones educativas que se practican aquí y en varios países del mundo.

Montessori, decía “que el niño que nunca ha aprendido a actuar por sí sólo, a dirigir sus actos o a gobernar  su voluntad, se transforma en un adulto que resulta fácil de gobernar y que siempre necesita el apoyo de otros”.  Y entonces, la metodología Montessori, tiene que ver con un espíritu de vida, una forma de ver el mundo, en donde prime:   el respeto al ritmo individual del niño, y cada niña;  la libertad de expresión y movimiento;  el aprendizaje por medio de la experiencia;  la autocorrección;  la preparación del ambiente;  el acompañamiento por parte del docente y el fomento de la autonomía. De allí que lo que se procura es que el niño decida por sí solo.

Una metodología que  se construye bajo tres ejes fundamentales: la una es la autonomía, María Montessori, decía “cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo de la niña o el niño.  El otro eje es  la autoconstrucción, en donde el niño tiene la libertad y oportunidad de manipular y usar sus manos, su cuerpo en forma lógica con consecuencias y usando elementos reales  que desarrollen su personalidad.

La metodología Montessori  es la no dependencia, el mayor signo de éxito de un maestro es ser capaz de decir “los niños funcionan como si ya no existiese el adulto”.  Así también los principios marcaron un sistema que insertó un niño libre, constructor: la mente absorbente, los planos de desarrollo, los períodos sensibles, y de la mano de todo esto el ambiente preparado. La mente absorbente según Montessori, se da de una forma natural y progresiva, no selectiva y espontánea, todas las experiencias vividas por el niño son absorbidas por su vida psíquica y física y le sirven para autoconstruirse.  Construye su personalidad en función de lo que ofrece, o le niega su entorno; en los primeros años de su vida trabaja sin fatiga, y asimila el conocimiento como un alimento vivificante.

María Montesori, también hace un estudio interesante de años de construcción  sobre los planos de desarrollo de los niños y por ello dice que la primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejándola libre para que el niño se desarrolle.  Una eterna peregrina que aprendió mucho en la India, en donde descubrió el poder de la educación cósmica, una respuesta a la necesidad del niño de conocer todo sobre el universo.  Pues según estos estudios,  los niños en esta etapa son filósofos y necesitan muchos textos de filosofía, pero también respuestas muy concretas a sus preguntas. Necesitan saber el uso correcto de la inteligencia social, emocional y moral.

He tomado este modelo lúcido de María Montessori para llegar a las grandes dudas que plantea el presente y futuro de los modelos educativos, podríamos decir que –están en crisis-, a pesar de que se habla de la igualdad de oportunidades, la igualdad de acceso al estudiantado y la vivencia de una experiencia educativa de calidad. Parece que toda esta trayectoria y ejemplo de la educación del siglo XIX  y XX, no caló en lo profundo, pues los resultados, no transparentan la educación de hoy.

De allí que los desafíos del siglo XXI a los que enfrenta la educación: una alta tasa de abandono escolar, una alta segregación por nivel socioeconómico o una educación basada en la meritocracia, posicionándonos en un país con una alta tasa de desmotivación en el contexto educativo.  Cuyo origen, nace precisamente de un problema estructural de base y es que las administraciones  no apuestan por una educación liberadora, sino más bien de régimen y de sumisión. 

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