El ‘síndrome de alienación parental’ no existe: El falso SAP

Por: Fran González y R. Mauricio Sánchez
España-México

En la actualidad, los tribunales de todo el mundo hacen uso de diversos postulados, teorías e investigaciones provenientes de las ciencias experimentales y sociales, con el fin de fundamentar sus decisiones jurídicas. Sin embargo, en ciertas ocasiones, tanto juristas, terapeutas, como profesionales de la mediación, el peritaje y la abogacía, aluden en los procedimientos judiciales a constructos teóricos sin sustento empírico, e incluso, con una ingente cantidad de evidencia científica contraria; hasta el punto de enjuiciar recurriendo a mitos, falsas creencias y pseudoteorías que han sido refutadas por la ciencia. Este es el caso del llamado ‘síndrome de alienación parental‘ -SAP-, un falso diagnóstico clínico alarmantemente recurrente en las cortes familiares o juzgados de familia de muchos países; todo ello, sin que existan datos empíricos que lo respalden y con las asociaciones profesionales, organizaciones especializadas y autoridades mundiales en contra de que se recurra a este falso síndrome en casos de divorcio y disputas de custodia (Maier, 2009).

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¿Qué es el falso ‘síndrome de alienación parental’ o SAP?

El ‘síndrome de alienación parental’, es un falso diagnóstico psicológico hipotetizado por el psiquiatra y psicoanalista estadounidense Richard Gardner en 1985. El llamado ‘síndrome de alienación parental’ comenzó a tomar notoriedad mediática cuando los abogados del actor Alec Baldwin recurrieron al constructo del SAP como razón del alejamiento de su hija durante su divorcio, a principios de este siglo (Crary, 2012).

En términos muy generales, el concepto de SAP alude a un supuesto estado mental que, en procesos de divorcio de alto conflicto, llevaría al hijo o hija a aliarse a uno de sus progenitores o cuidadores -el llamado ‘padre preferido’ -en alusión a la madre- rechazando la relación con la otra parte: el ‘padre enajenado’; sin una justificación legítima. Según los defensores de esta creencia, este falso ‘síndrome’ se distingue de la simple alienación parental, en el hecho de que uno de los padres estaría influyendo proactivamente en el niño o la niña para generar temor hacia el padre (Bernet, et.al 2010).

De esta forma, el falso ‘síndrome de alienación parental’ se manifestaría a través un supuesto proceso de ‘lavado de cerebro‘, en el que un progenitor -en la práctica, la progenitora o cuidadora principal- transformaría o manipularía la conciencia de sus hijos e hijas mediante distintas técnicas y estrategias, con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor (Segura, Sepúlveda, 2016).

Los signos del falso SAP, según sus impulsores

De acuerdo a los promotores de este falso síndrome, existen una serie de síntomas típicos que lo caracterizan:

  • Una supuesta campaña de denigración contra el padre, hipotéticamente alienado por parte de su hijo o hija.
  • Racionalizaciones frívolas para la crítica por parte del niño o niña hacia el padre, supuestamente alienado.
  • Falta de ambivalencia con respecto a si prefiere al padre o a la madre.
  • Manifestación de su rechazo hacia el padre, supuestamente alienado, como el producto de su propia voluntad.
  • Ausencia de culpa hacia el rechazo proferido hacia uno de sus padres.
  • Extensión del rechazo hacia la familia del padre alienado.

(Bernet, et.al 2010).

En síntesis, la conceptualización del falso SAP defiende y generaliza la existencia de una artimaña artificiosa, emprendida supuestamente de forma proactiva por la madre o cuidadora, con el propósito de manipular a sus hijos e hijas en contra del padre en los procesos de separación o divorcio. Además, el psicoanalista Gardner, artífice y promotor del SAP, eleva esta creencia personal prejuiciosa e infundada a la categoría diagnóstica de ‘síndrome‘; sin aportar evidencia científica alguna que avale su hipótesis y con la comunidad científica en contra, pues el falso SAP no figura en ninguna guía reconocida de psicodiagnóstico, como el CIE o el DSM.

¿Por qué se considera que el ‘síndrome de alienación parental’ es falso y peligroso?

La principal razón por la que es posible afirmar que el ‘síndrome de alienación parental’ es un trastorno mental falso, es el hecho de que no existen estudios científicos que respalden su autenticidad. Por el contrario, la gran mayoría de trabajos que defienden este término, lo hacen partiendo del supuesto de que este es un trastorno real y legítimo; tomando como ciertas, universales y generalizables las afirmaciones de Gardner y sus seguidores, para contabilizar los casos existentes (Maier, 2009; Bernet, et.al 2010).

En realidad, esta supuesta ‘condición mental’ es solo el producto de evidencia testimonial o anecdótica recopilada por Gardner de su propia práctica clínica. En dichas experiencias, el autor señala algunas conductas observadas comúnmente en casos de separación conflictivos y las clasifica a partir de un término arbitrario, sin buscar ninguna otra alternativa de explicación sobre estas manifestaciones. Debido a esto, ninguna asociación profesional, ni entidad médica ha reconocido el ‘síndrome de alienación parental’ como un trastorno real (Brunch, 2001; Maier, 2009).

Del mismo modo, más allá de la ausencia de evidencia científica, es importante destacar que uno de los mayores peligros que entraña el falso SAP es su utilización para tratar de invalidar el testimonio de niñas, niños y adolescentes en el ámbito familiar, educativo, e incluso en procesos judiciales, donde se ha recurrido al falso SAP para el encubrimiento de casos de pederastia; llegando incluso a enjuiciar a madres que trataban de proteger a sus hijas o hijos ante indicios de abusos sexuales por parte del progenitor (González, 2022).

Argumentos en contra del falso SAP

Más allá de la inexistencia del ‘síndrome de alienación parental’, como entidad diagnóstica reconocida, y expuesta la ausencia de base científica del constructo, se recogen otros argumentos importantes que alertan de los peligros de recurrir a un constructo pseudocientífico del ‘síndrome de alienación parental’.

  • La alienación parental, hipotéticamente y tal como la define su precursor, constituiría un problema de relación entre dos miembros de una familia. Los posibles problemas o las dinámicas de interacción que emanen de las relaciones intrafamiliares no pueden ser consideradas por sí mismas trastornos mentales, ni ofrecen entidad como para determinar un psicodiagnóstico.
  • En muchas ocasiones, el SAP se utiliza como una estrategia legal para tratar de culpar a las mujeres o cuidadoras principales, o para intentar inhabilitar judicialmente a las madres, cuando se manifiesta un temor objetivable hacia su pareja, o se detecta la ira de los hijos e hijas hacia un padre violento.
  • El supuesto trastorno no considera la relación entre las y los menores y el padre alienado como una variable que explique las conductas observadas. Además, el falso SAP caricaturiza a los hijos e hijas, como sujetos sin capacidad alguna de raciocinio, determinación, o juicio, ignorando una ingente cantidad de evidencia en psicología evolutiva y del desarrollo.
  • Aunque es posible observar conductas como el rechazo y el miedo hacia un padre en ciertos casos de divorcio; estos comportamientos no son por sí mismos patológicos, no se encuentran irremediablemente relacionados, y pueden ser explicados por otros factores contextuales.
  • La cantidad de casos, supuestamente constitutivos de SAP, sería mucho menor de lo que defienden sus promotores.
  • Este supuesto trastorno está basado en una malinterpretación y una visión sesgada de las respuestas típicas del desarrollo al divorcio por parte de niñas y niños pequeños.
  • Los casos expuestos por los representantes de estas ideas suelen ser exageraciones de situaciones comunes y simplificaciones de casos donde se presenta violencia machista o intrafamiliar.

(Brunch, 2001; Maier, 2009; Crary, 2012).

El creador del falso SAP: Richard Gardner y su defensa pública de la pederastia

Aunado a estos argumentos, se encuentra el hecho de que Richard Gardner, creador y promotor del SAP, distaba mucho de ser el reconocido y reputado profesional que presumía. Por el contrario, gran parte de su trabajo era autoeditado -sin revisar, ni contrastar- y carecía de rigor metodológico y científico. Del mismo modo, sus libros sobre SAP ni siquiera se han incluido en los catálogos de la mayoría de las bibliotecas universitarias y de investigación (Brunch, 2001).

La Asociación Española de Neuropsiquiatría destaca cómo Gardner postuló el falso ‘síndrome de alienación parental’ en su proceso de divorcio, en medio del litigio por la custodia de sus propios hijos, a modo de «castillo en el aire», fundamentado a partir de «meras opiniones personales del psiquiatra» (Borraz, 2016).

Más allá de la falta de rigor técnico y científico de su trabajo, Richard Gardner ha realizado afirmaciones muy polémicas a favor de la pederastia y la pedofilia y se ha convertido en un referente para los pederastas, pedófilos y maltratadores de todo el mundo; llegando a equiparar la pederastia con otras formas de comportamiento sexual humano, como el sadismo, la necrofilia y la zoofilia (Iogeneration, 2021), relacionándosele, además, con el movimiento pederasta americano Amor Hombre/Niño NAMBLA, el acrónimo de North American Man/Boy Love Association.

Entre sus afirmaciones más polémicas, encontramos:

  • «Debe ayudarse al niño a comprender que en nuestra sociedad tenemos una actitud exageradamente punitiva y moralista respecto al abuso sexual contra niños.» (Gardner, 1992)
  • «Los niños son naturalmente sexuales y pueden iniciar encuentros sexuales seduciendo a un adulto.» (Gardner, 1986)
  • «La pedofilia puede mejorar la supervivencia de la especie humana sirviendo a propósitos procreativos» (Nieto, 2021)
  • «En cada uno de nosotros hay algo de pedofilia» (Nieto, 2021)
  • «La pedofilia es una práctica aceptada entre literalmente miles de millones de personas» (Iogeneration, 2020)

Aunque no existe confirmación oficial y no ha sido posible hallar una sentencia judicial condenatoria por pederastia, gran cantidad de medios internacionales, incluyendo organizaciones y profesionales de la psicología, la psiquiatría y la abogacía, califican a Gardner como un pedófilo (Tessa, 2009; Creus, 2007; Muñiz, 2008; Ochoa, 2015; Solá, 2021; Rodríguez, 2021; El numeral, 2020; Protto, 2020), término que alude a la persona que experimenta excitación o placer sexual a través de fantasías sexuales con niños o jóvenes, incluyendo también el consumo de material de explotación sexual infantil o MESI. Del mismo modo, determinadas voces referencian que Gardner recibió acusaciones expresas por abusos sexuales o pederastia (El Patagónico, 2020; Bueno, 2021; Colegio profesional de psicólogos de Mendoza, 2020) e incluso se llega a mencionar la existencia de una supuesta sentencia condenatoria en su país (García, 2017). Gardner, que frecuentaba los juzgados como psiquiatra en litigios por la custodia de los hijos e hijas, acabó suicidándose en 2003 (The New York Times, 2003), acuchillándose a sí mismo (Nieto, 2021), a consecuencia de una enfermedad, según sostiene el hijo del psiquiatra.

El falso ‘síndrome de alienación parental’ y la violencia institucional contra las mujeres y la infancia

Organismos y autoridades internacionales denuncian que en diversos países, como España, se recurre al constructo pseudocientífico del ‘síndrome de alienación parental’ en procedimientos judiciales, dejando en una situación de enorme vulnerabilidad y desprotección a la infancia, ante indicios de violencia, incluyendo el abuso sexual infantil.

En alusión a la aplicación del falso ‘síndrome de alienación parental’ en un caso reciente, la ONU advierte: «Las niñas y niños en España siguen expuestos al riesgo de violencia y abuso sexual por un sistema judicial que parece favorecer a los padres en los casos de custodia, incluso en los casos en los que hay antecedentes de violencia doméstica o pruebas de abuso contra los niños y sus madres» (…) «Pedimos que se tomen medidas urgentes para proteger a la hija de la Sra. Diana García M. del grave riesgo de sufrir daños adicionales, y que se adopten medidas más amplias para evitar que se siga aplicando mal la ley» (…) «En este caso, ignorar las pruebas de los abusos sexuales contra la niña y de la violencia de género contra la madre, y conceder la custodia al padre es claramente contrario al interés superior de la niña, una obligación fundamental según la Convención sobre los Derechos del Niño» (…) «Tal razonamiento deriva claramente de la utilización de la pseudo teoría de la alienación parental, a pesar de que su aplicación está prohibida en España por una ley de 2021″ (Naciones Unidas, 2022).

Campaña por la legitimación del falso ‘síndrome de alienación parental’

A pesar del enorme rechazo que enfrenta esta pseudoteoría por parte de la comunidad científica, algunos de sus seguidores han insistido en que el falso ‘síndrome de alienación parental’ sea reconocido por instituciones como la APA o la Organización Mundial de la Salud. De acuerdo a esta campaña, la inclusión del SAP como síndrome real y reconocido conduciría a resultados más justos en los tribunales de familia, permitiendo que hijas e hijos de parejas divorciadas reciban tratamiento para que, supuestamente, puedan reconciliarse con el progenitor separado (Brnch, 2001).

Con relación a esto, es necesario destacar que dichos partidarios son, en su mayoría, padres, psicólogos y profesionales legales con intereses directos con el reconocimiento de este supuesto trastorno. De acuerdo a algunas voces críticas, la inclusión del SAP dentro de los juzgados llenaría los bolsillos, tanto de los abogados, como de los supuestos expertos, al aumentar la cantidad de horas facturables en un caso determinado. Del mismo modo, permitiría a padres violentos o negligentes desviar la atención de su comportamiento abusivo (Crary, 2012).

Una de las principales razones por las que el ‘síndrome de alienación parental’ es tan peligroso, es el hecho de que se ha venido presentando de forma sistemática e indiscriminada desde hace mucho tiempo como un trastorno real, como si tuviera bases científicas sólidas; hasta el punto de que muchos profesionales no cuestionan siquiera su legitimidad. El propio Gardner, de manera fraudulenta o cuanto menos negligente, solía anunciar su teoría como algo que la comunidad científica había aceptado, y como un hecho científico que se encontraba vigente en muchos lugares del mundo (Brunch, 2001). Lo anterior ha dado lugar a desinformación científica que ha sido legitimada por la jurisprudencia y por su uso masivo; todo ello, aunque el falso ‘síndrome de alienación parental’ carezca de toda base científica.

La jurista española María Daza, doctora en derecho, victimóloga, experta en criminología y en estudios sobre malos tratos y violencia de género, menciona en un reciente diagnóstico participativo para la prevención del abuso sexual infantil «Recurrir a una figura ideológica y misógina, como es el constructo del SAP, sin el menor respaldo científico, para archivar las causas, además sin someterlas a juicio, es encubrimiento del delito (…). Hay un negocio e intereses importantes detrás del llamado ‘Síndrome de Alienación Parental’ que, por cierto, forma parte del itinerario formativo de másteres profesionalizantes, por ejemplo, de la abogacía o de psicología jurídica, y hasta es posible encontrar cursos gratuitos de ‘técnico en Síndrome de Alienación Parental’ (…). El falso SAP es un constructo para neutralizar a las víctimas, basado en estereotipos que consagran y legitiman los prejuicios misóginos.» (González, 2022)

‘Síndrome de alienación parental’: cuando un falso trastorno tiene entidad jurídica

Como ya se ha comentado, multitud de profesionales en el ámbito legal han aceptado, como un hecho comprobado e indiscutible, la legitimidad del llamado ‘síndrome de alienación parental’. Debido a ello, se han desarrollado propuestas prácticas basadas en sus principios sin fundamento científico. Lo anterior, dando lugar a fenómenos como el llamado ‘síndrome jurídico familiar’, frente al cual, jueces, peritos, y otros profesionales vinculados, ponen en marcha acciones encaminadas a contrarrestar la supuesta alienación de un padre, al considerarlo un tipo de violencia (Segura, Sepúlveda, 2006).

Por otro lado, los promotores del falso síndrome han sugerido la intervención de mediadores y terapeutas para atender los supuestos problemas de alienación entre miembros de la familia, considerándolos producto de un trastorno mental, y no de los muy diversos factores circunstanciales que pueden surgir durante un divorcio o de la naturaleza de las interacciones previas entre padres e hijos (Brunch, 2001; Bolaños, 2002). De esta manera, ciertos profesionales adquirirían atribuciones por encima de la voluntad de los progenitores, siendo capaces de tomar decisiones sobre el futuro y el bienestar de las y los menores, basados en la existencia de falsos fenómenos psicológicos como el ‘síndrome de alienación parental’ (Tejedor, 2007).

Consecuencias de considerar el SAP como un trastorno mental verdadero y legítimo

Dado lo anterior, es justo afirmar que el ‘síndrome de alienación parental’ es una estrategia legal peligrosa y hábilmente comercializada, que ha causado mucho daño a las víctimas de violencia de género, machista e intrafamiliar. Incluso algunos de sus defensores han terminado reconociendo como, en muchas ocasiones, el SAP ha sido utilizado por parte de maltratadores y de padres abusivos para ocultar su conducta violenta o irresponsable (Crary, 2012).

Cuando se introduce esta pseudoteoría en sede judicial, la atención se concentra en criminalizar a las presuntas víctimas, discerniendo si el ‘padre preferido’ -la madre- y los hijos e hijas están mintiendo, incurriendo en la posible revictimización de las víctimas; mientras que no se pregunta si el padre rechazado no es sincero o si se podría haber comportado de una manera que podría explicar la aversión del niño o la niña hacia su persona (Brunch, 2001).

En este sentido, una de las estrategias más absurdas y peligrosas sugeridas por el propio Gardner, es transferir la custodia de las y los menores, del ‘padre preferido’ con custodia -la madre-, al ‘padre rechazado’, para la ‘desprogramación’. Esto puede implicar el cuidado institucional o la tutela pública de la persona menor durante un período de transición, así como suspender el contacto con el cuidador principal, normalmente la madre. Aunado a esto, el autor advierte a los jueces, de forma absolutamente negligente, que no tomen en serio las acusaciones de abuso en los tribunales de divorcio en casos de alto conflicto (Bernet, 2010). De esta forma, el falso SAP se erige como un ‘comodín’ al que todo presunto abusador o maltratador puede recurrir en el procedimiento judicial para tratar de inhabilitar a la presumible víctima; aunque ello conlleve exponer de menores de edad a permanecer con un potencial agresor.

Conclusión

Según recoge la reciente Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia aprobada en España, los poderes públicos deberán tomar las medidas necesarias para impedir que planteamientos teóricos o criterios sin aval científico que presuman interferencia o manipulación adulta, como el llamado ‘síndrome de alienación parental‘, puedan ser tomados en consideración (del Estado, B. O., 2021). Sin embargo, aunque diversos países, como España, estén realizando esfuerzos para desterrar las prácticas y teorías pseudocientíficas de los Tribunales de Justicia; expertos y expertas de las Naciones Unidas alertan que, a pesar de la prohibición expresa por la Ley, en España se continúa recurriendo al falso SAP, obligando a menores a convivir con padres presumiblemente abusadores -con indicios y pruebas de abuso-, e incumpliendo, en consecuencia, la Convención sobre los Derechos del Niño (Naciones Unidas, 2022).

Referencias:

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  • Borraz, M (2016). Denuncian la aplicación de un síndrome no avalado por la ciencia para privar de la custodia de su hija a una mujer. El Diario. eldiario.es
  • Bruch, C. (2001). Parental Alienation Syndrome and Parental Alienation: Getting It Wrong in Child Custody Cases. Family Law Quarterly, volumen (35), número (3). law.ucdavis.edu
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  • Iogeneration (2021) ¿Quién era Richard Gardner, el controvertido médico detrás de la teoría del síndrome de alienación parental? Iogeneration. iogeneration.pt
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  • The New York Times (2003). Richard Gardner, psiquiatra y psicoanalista estadounidense (Necrológica). El País. elpais.com

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