El mejor regalo de navidad

Por: Fernando Uyaguari
Estudiante universitario y miembro de CES-AL, Cuenca (Ecuador)

La renombrada COVID-19 vuelve a ganar terreno en este último mes del año. En menos de dos días empezará la navidad, fecha muy especial y simbólica para todos, que nuevamente tendrá un invitado inesperado, la variante ómicron. En los meses de noviembre y diciembre del 2020 hubo una decadencia de casos positivos a nivel nacional e internacional, los medios hablaban de una estabilidad que supuso adaptarse a un agasajo navideño en pandemia y restringida a las actividades comunes que se suelen hacer. A finales de 2021, la humanidad regresa a vivir un periodo difícil y de caos en días de unión familiar.

Los cristianos de todo el mundo, antes del 25 de diciembre, desempolvan el árbol de navidad, el pesebre, las luces, las guirnaldas, los bombillos y la reluciente estrella; los objetos son ubicados en diferentes puntos de la casa a modo de decoración. Asimismo, las familias comienzan a buscar los regalos en todos los centros comerciales y escogen el de mayor preferencia o valor simbólico para la otra persona. A esto se suma, la cena navideña, los villancicos, el ponche y la foto familiar. Dicho de otra manera, el nacimiento de Jesús es un momento para olvidar lo malo, valorar lo que se tiene, reflexionar y otras cosas que dependen de cada individuo.

Lamentablemente, lo mencionado en el párrafo anterior tendrá restricciones y se desarrollará en un contexto más pequeño. El causante de todo lo malo es muy conocido, la variante ómicron según los estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se propaga velozmente y ya se encuentra en la mayoría de los países. La inmediata respuesta de los gobernantes se sintetiza en la regulación de ciertas labores, la agilización del proceso de inmunización, cierre de las escuelas, entre otras medidas. Es por ello que, estas fiestas navideñas serán iguales a las del año pasado y parece que nuevamente se retomará a los primeros meses de la pandemia.

La ilusión de regresar a la normalidad se estremece y se esfuma como una gota de agua en el desierto. Las noticias de hospitales colapsados, el aumento descomunal de casos al día, la inasistencia de los individuos para la vacuna y el aforo reducido llena de incertidumbre la vida de los ciudadanos, dado que se sigue en lo mismo. Paradójicamente la humanidad da un paso y el virus da mil, es decir, todavía no se sabe cómo ganarle la batalla.

La navidad, pese a que muchos la ven como una jornada cualquiera, es ese día del calendario que haces las cosas diferente, en la mañana estás tranquilo y en la noche te sientas en la mesa junto a tu familia a disfrutar. No obstante, la actual situación implica hacer las cosas de una manera atípica, lejos de esos familiares que residen en otros continentes o ciudades, puesto que es responsabilidad de todos cuidar a los seres queridos y, particularmente, a los que son más vulnerables.

Por otra parte, los casos de ómicron llegan a 21 en el Ecuador, algunos expertos hablan de un posible contagio comunitario. Ante esta situación el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) determinó la exigencia del carné de vacunación en locales; suspensión de bares, discotecas, y afines; prohibición de consumo de alimentos en cines y teatros; cancelación de eventos públicos y privados; aforo al 50% en restaurantes, patios de comida, iglesias, ferias de emprendimiento; quema de monigotes únicamente dentro del núcleo familiar; las personas que recibieron su segunda dosis hace cinco meses y tienen más de 60 años accederán a la vacuna de refuerzo. Estas resoluciones estarán vigentes desde el jueves 23 de diciembre y terminarán el 24 de enero del 2022.

La postura de la Ministra de Salud ante la nueva variante y frente a las festividades hace un llamado a la corresponsabilidad. A nivel mundial las investigaciones exponen que los sujetos vacunados tienen menos posibilidad de hospitalización y muerte ante cualquier variante de la COVID-19. Incluso, el director de la OMS, Tedros Adhanom expresó textualmente en una rueda de prensa que “es mejor cancelar ahora y celebrar más tarde, que celebrar ahora y estar de luto más tarde”. Las palabras mencionadas más allá de ser un jalón de orejas a la ciudadanía, implica el autocuidado, respeto de la vida de uno mismo y de los demás.

Para concluir, la sociedad tiene como tarea cumplir al pie de la letra las normas impuestas, aunque muchos las omitirán, el regalo ideal en estos tiempos es la salud. La navidad seguirá por décadas, por ende, la mejor manera de disfrutarla en los próximos años es en compañía de los allegados. Aquellos que no lograron viajar para estar cerca de sus familiares, hoy en día la tecnología conecta a través de una pantalla para disfrutar de la compañía de los que están al otro extremo.

¡Agasajo!

Estimado lector o lectora, ¡feliz navidad! Gracias por leer este corto artículo, le deseo lo mejor y un próspero año nuevo. Disfrute de estos momentos junto a su familia y en caso de estar lejos de su hogar recupere fuerzas y llénese de valentía para jamás desistir. Usted ha llegado al último mes del 2021, afrontó varias situaciones y las superó. Nos volveremos a ver en el 2022.

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