Discurso de clausura del I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores

Por: Fernando Uyaguari
Estudiante universitario, miembro de CES-AL y Co-director del Congreso, Cuenca (Ecuador)

Saludos cordiales estimadas autoridades, ponentes, asistentes y público en general. El I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores hoy llega a su fin. Han sido meses, semanas y días llenos de trabajo, reuniones, tareas y esfuerzos compartidos que fueron recompensados con la alegría, satisfacción y aprendizaje que nos deja este magno evento. Mis palabras finales son un reconocimiento a la ardua labor y a las metas logradas en estos días de Congreso.

El I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadoresalcanzó un hito, se contó con la participación de 124 ponentes y más de 300 asistentes. Cifras que sobrepasan al I Congreso Nacional de Jóvenes Investigadores, pero no sólo eso, también se logró analizar los diferentes componentes de la situación actual, proyectar líneas de actuación y mejora con respecto al futuro cercano del papel que deben jugar las universidades Latinoamericanas y del Caribe. Por tanto, se puede argumentar que el objetivo del Congreso se cumplió, además, se traza un nuevo horizonte, puesto que los jóvenes adquieren un rol más activo en la academia y en la sociedad.

Los jóvenes investigadores, característica particular del Congreso, estuvieron representados por estudiantes de pregrado universitario, licenciados y magísteres que obtuvieron su titulación en los últimos tres años y candidatos a PhD, que a través de sus ensayos transmitieron sus reflexiones fundamentadas, experiencias, opiniones y valoraciones acerca de la universidad antes, durante y después de la pandemia. A cada uno de ellos, les agradecemos por su participación en estos cinco días de Congreso, sin ustedes no hubiese sido posible este encuentro.

Por otra parte, de los oyentes que activamente formularon sus preguntas y compartían sus experiencias, aprendimos que el Congreso es una oportunidad para formar nuevas redes de aprendizaje y de apoyo. De igual forma, enmarcamos su disposición y colaboración, puesto que también juegan un rol activo. De mi parte, antes de dejar de mencionarles, les comento que también cuentan con un certificado de participación. Al fin y al cabo, es un pequeño reconocimiento, lo más valioso es dejarles un bagaje de aprendizajes y una razón más para seguir preparándose en este mundo tan cambiante.

En esta intervención es importante destacar el trabajo entre la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina con la Universidad Internacional del Ecuador y la Universidad Católica de Cuenca; existe un refrán de Keller sobre que “solos podemos hacer poco, juntos podemos hacer mucho”. Estas tres instituciones consolidaron y apoyaron una idea, que deja un legado intachable en la historia universitaria. Incluso, aportaron jóvenes talentosos (estudiantes, docentes) y expertos para hacer de este Congreso una experiencia inolvidable.

A mis compañeros y compañeras de la Secretaría Técnica del I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores, les felicito por su ardua labor y compromiso en todas las actividades desarrolladas. Desde el primer encuentro descubrimos el talento que poseen, dado que no es fácil asumir tareas de las que no se está acostumbrado; sin embargo, ustedes demostraron la capacidad para adaptarse y asumir el rol de entrevistadores, guionistas, editores, escritores, moderadores y otros papeles que cada uno cumplió. 

Resalto que los estudiantes de la Secretaría Técnica pertenecen a las instituciones que avalan el Congreso, por lo tanto, vivíamos en mundos diferentes, a lo que quiero llegar es que, pese a los compromisos de cada uno, la disposición permaneció intacta. Esto dentro de cualquier campo es significativo, puesto que aprendes a trabajar bajo presión y en equipo. Es a partir de todo lo mencionado que, se evidencia el protagonismo que asumimos los jóvenes en todas las etapas del Congreso.

Antes de terminar esta intervención, quiero sacar a la luz al gestor y cómplice de todo esto, el Dr. José Manuel Castellano fue el guía y mentor de todos nosotros. Los jóvenes en algún momento necesitamos de la experticia de aquellos seres que han aportado con sus años a la educación. José Manuel fue parte de esta travesía, en los momentos más críticos estuvo presente y fue capaz de sacar la mejor versión de los miembros de la Secretaría.

Para concluir, admito que esta semana fue muy agotadora, desafiante y reveladora. Asumir la dirección de un Congreso conlleva a hacer muchos sacrificios que, en lo personal, se compensan por medio de los logros y alcances que tuvo el Congreso a nivel nacional e internacional. Esperamos volver con más proyectos y quién sabe, puede que nos veamos dentro de dos años con una tercera edición. Eso sí, estaremos más preparados, hemos aprendido de nuestros errores y no volveremos a caer en la misma piedra.  

Gracias a todos y todas. Hasta la próxima. 

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