Un mundo desconocido al que llaman EDUCACIÓN

Por: Bryan Parra y Karen Reyes
Estudiantes universitarios (Ecuador)

Hoy en día es muy frecuente cuestionarse ¿Hacia dónde va la educación? ¿Existe en realidad educación? ¿Es realmente educación lo que se recibe hoy? Son preguntas que nos realizamos días tras días y no está mal, dado que la educación es un tema muy importante, que debe ser tomado en cuenta en nuestra región y en todo el mundo pero lamentablemente las cosas son distintas.

Según la UNESCO “La educación primaria y secundaria básica permite a los individuos adquirir habilidades y competencias fundamentales para convertirse en ciudadanos empoderados capaces de participar activamente en su cultura, sociedad y economía. Además, los años de escolarización constituyen un espacio clave para generar conectividades e interacciones positivas entre grupos sociales, culturales y diversos, durante los mismos se construyen y transmiten valores y actitudes compartidas indispensables para la vida en sociedad y el desarrollo del capital y la cohesión social en la comunidad”.

Pero esas preguntas que nos surgen nos hacen repetir una y otra vez: ¿Hacia dónde va la educación? ¿Hacia dónde se dirige el sistema educativo en el Ecuador? ¿Qué es lo que quieren lograr en nuestra sociedad con los niños que se están formando?  Vivimos  en un país donde se dice que la educación es de calidad y calidez ¿Será eso cierto? Con este breve texto le invitamos a reflexionar, analizar, debatir para poner sobre la mesa los distintos puntos de vista que tenemos del sistema educativo ecuatoriano.

A través de los años la educación ha evolucionado. Recordemos que al principio se basaba en cultivar el espíritu, las buenas costumbres y la indagación sobre la “verdad”. Además la tradición religiosa era la base de la enseñanza. En cambio, en la actualidad se plantea el aprendizaje significativo y la formación de los individuos a través de la reflexión y crítica, se podría decir que estos son algunos de los aspectos más relevantes que  plantea el sistema educativo al menos teóricamente. Por otro lado, los cambios existentes intentan dar un carácter de revolución educativa. Se habla de la aplicación de estándares de calidad educativa y de un nuevo ajuste curricular implementado para Educación General Básica y Bachillerato, con la idea que los estudiantes desarrollen conocimientos, habilidades y actitudes en situaciones concretas, en contextos diferentes para la resolución de problemas. Sin embargo no nos podemos alejar de la realidad en que vivimos a diario en los planteles educativos, ni tampoco de las falencias que presentan los docentes cuando están frente a un mundo educativo desconocido y hacemos referencia a un mundo desconocido, ya que hoy en día nos encontramos inmerso en una era digital que ha evidenciado, a raíz de la llegada de una crisis sanitaria, la poca capacidad que presenta el sistema educativo para enfrentarse a un problema como este. En primer lugar mencionemos la poca capacidad que presentó el personal docente al momento de impartir sus clases de una manera “virtual”, por así llamarlo, porque no puede compararse en nada a una educación virtual. En realidad debería denominarse “educación de emergencia”, pues entre sus razones nos hemos encontrado con dificultades de conexión, la falta de innovación de los docentes, la carencia de artefactos digitales y una educación sin calidad y calidez ¿Dónde quedan los niños en estado de vulnerabilidad? ¿Qué ha hecho o que está haciendo el gobierno para que estos niños sigan con su formación educativa? ¿Cumple el sistema educativo con las necesidades de estos niños? ¿Cómo se hará para que estos niños se nivelen en sus clases sin conocer la tecnología?

Si en realidad vivimos en una revolución digital -que prácticamente indica transformaciones en los patrones tradicionales de los procesos productivos, de la ciencia, la industria, el comercio y, en general, de toda la actividad de las organizaciones humanas- estos niños en estado de vulnerabilidad también forman parte de esta sociedad. Sin embargo, a pesar que el sistema educativo se acoja a un modelo constructivista digital no deja de enseñar de manera tradicional y ambigua.

Por eso hoy nos preguntamos: ¿Si nuestro sistema educativo copia el modelo de un país “AJENO”? ¿Será acaso que esto nos lleva a ser una réplica barata más? ¿Hasta cuándo seguirán estos patrones de mediocridad en la educación?

Reflexionemos, si pasamos más de 18 años en las aulas, entonces ¿por qué no tenemos las competencias necesarias para ser los mejores? ¿Será que no existe una verdadera coherencia estructural entre la Educación Inicial, la Educación Básica, el Bachillerato y la Universidad? ¿Es verdad que la educación tradicional era más eficiente antes que la actualidad?

Invitamos a re-pensar y reflexionar sobre estos temas importante en la educación de nuestro país, la formación que hoy reciben nuestros hijos, estos mismos niños que decimos que serán el futuro de la patria y más bien al parece que los están formando como seguidores y no líderes de un mañana.

Un comentario en «Un mundo desconocido al que llaman EDUCACIÓN»

  1. Bien llamada ¨educación de emergencia¨, porque se hizo lo que se pudo a fin de salvar el proceso educativo. Todos los desaciertos vividos en la virtualidad no son más que el reflejo de las mismas fallas que se tenían en modo presencial. Es un cuento de no acabar. No es culpa ni de los alumnos, mucho menos de los profesores. En la actualidad, ciertamente, nos dicen que la Educación ha dado un giro y que ahora nos formamos ¨a través de la reflexión y la crítica¨. Vale preguntarse que tan cierta es esta afirmación o, como se dice en el texto, ¨eso, al menos teóricamente¨. Comparto la duda ¨¿HACIA DÓNDE VA LA EDUCACIÓN?¨

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