CES-AL, una editorial innovadora: Perspectiva de un joven universitario

Por: Mateo Sebastián Silva Buestán
Director Colección Taller Literario, Cuenca (Ecuador)

Buenas noches con todos los presentes y un sincero saludo a cada espectador que sigue por diferentes canales esta transmisión. Resulta realmente de muy buen gusto ser parte de este grupo de Conferencias organizadas por ¨Semillero Generadores de Conocimiento¨, evento promovido, primeramente, por Enrique Espinoza Freire. Como ya se ha dicho, soy universitario, estudiante de Pedagogía, ya en la recta final de la carrera. Además, me desempeño como Director de la Colección Taller Literario de la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina CES-AL. Es sobre esta institución a la que me referiré en este espacio que, gentilmente, se me ha brindado, claro, enfatizando siempre en una verdadera humildad. Permítanme, para esta intervención abusar de una mezcla entre personas gramaticales. Como manda el manual, se ha empezado por una narrativa en primera persona, luego en tercera, pero el sentimiento de pertenecer a la editorial hace que, irremediablemente, se descienda en un plural de modestia.

Es necesario, para iniciar, definir a la Editorial CES-AL; sin embargo, no hay cien ni una palabra -como en nuestros días se acostumbra a decir ¨dime todo de ti en una palabra¨- que pueda expresar su significado en todos los sentidos. Con la cita anterior, no se trata de decir que CES-AL es un conjunto de ideas al aire que flota sin encontrar terreno donde echar raíces. Por el contrario, se trata de una editorial nacida en Cuenca, Ecuador -expresada en mayúscula, con tres signos de admiración por delante y detrás- INNOVADORA, que en noviembre cumple tres años de gestión. Se mencionan, a continuación, las razones por las que se le ha otorgado dicha característica respecto a la innovación, valor muy necesario en estos inciertos tiempos. Antes que nada, no solo se trata de una editorial, sino es también un centro cultural que participa activamente y se inmiscuye en varios temas de interés para la sociedad en general.

Primero, hay que destacar que CES-AL es una institución independiente, pues no se rige a ningún lineamiento establecido, ni se debe a las fauces del sistema. Además, no es (no somos) una institución con ánimo de lucro, no se editan ni publican libros con el fin de comerciar saberes, sino por mero empeño y compromiso de difusión. Es decir, las publicaciones si bien digitales, son de acceso abierto para la ciudadanía mundial. Eso queda muy bien reflejado en su pilar principal: compartir y democratizar el conocimiento. Del mismo modo, tampoco somos un colectivo de sectarios, ni buscamos adoctrinar o enviar mensajes subliminales mediante los actos que se organizan; sencillamente, somos el canal por el cual los autores, además de publicar, expresan y ponen en manifiesto su sentir. Siempre se ha apoyado la libertad de expresión, pues no consideramos que se necesita comulgar con las ideas de cualquier persona para forjar algún tipo de relación o, en este caso, publicarla. Cabe recalcar, también, que CES-AL tiene entre sus filas a un numeroso grupo de jóvenes y universitarios.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que, contrario a las grandes editoriales que acostumbran a editar a su antojo y conveniencia los libros con el único fin de convertirlas en Mejores Vendidas, Bestseller -ahora que el inglés se ha tomado todas las áreas, como era previsto-, CES-AL no trata a los autores como marionetas ¿Se realizan cambios? Claro que sí, por eso es una editorial, pero cambios exclusivamente de forma más nunca de fondo. Es conocido el dicho que asegura y, con mucha razón, que desde que se inventó la imprenta, el propietario es el único dueño de la verdad, como si la verdad poseyera una única perspectiva… aunque, casi siempre, así es. Es por ello que, ante tal fatídica realidad, al menos, pretendemos ser la roca que aguante la corriente; claro, también se sabe que soñar no cuesta nada y que publicar en CES-AL, tampoco.    

Dentro de este orden de ideas, las publicaciones que hasta el momento se han realizado son muy variadas, no solo en tanto a su contenido, sino a sus autores. Es necesario mencionar que otro de los muy importantes fundamentos en los que la editorial halla su raigambre es en apostar por la juventud. La ¨juventud¨ no entendida como una variable de edad, más bien es un término referido a gente que está adentrándose en el mundo de la academia y literatura. De la misma manera, se han publicado obras de personajes con bastante experiencia y recorrido, igual que de infantes y adolescentes que muestran ribetes de grandes literatos.

A día de hoy, estamos muy cerca de llegar al centenar de libros publicados, esto bajo las dos ramificaciones de la editorial: Colección Ciencias Sociales y Colección Taller Literario. Evidentemente, no solo se trata de cantidad, sino de publicaciones de calidad. Todas las obras están registradas en la Cámara Ecuatoriana del Libro y se pueden descargar abiertamente, pues cito ¨queda totalmente permitida y autorizada la reproducción total o parcial de este material bajo cualquier procedimiento o soporte a excepción de fines comerciales o lucrativos¨, cierro cita.El anterior lema se encuentra plasmado en cada publicación y es la clara muestra de hacer diferencia. 

Ahora, es menester referirse al editor, director general de CES-AL, José Manuel Castellano quien, principalmente, ha hecho posible que exista la editorial. Es a través de su incansable labor que CES-AL ha tomado forma y en 2020 alcanzó la décimo sexta casilla en el ranking de editoriales a nivel nacional; sin embargo y sin desmerecer aquel logro, tal como él lo manifiesta ¨aún nos queda mucho por hacer¨. No es secreto que en la actual coyuntura prima el desinterés, la desidia, la flojera, la holgazanería, el quehacer rápido y negligente; en fin, el actuar sin pensar, la cultura de la des-cultura. Con estos antecedentes, resultaría tremendamente sencillo dejar todo de lado y sumarse al adocenamiento social. No obstante, José Manuel no se ha contagiado de aquel insano letargo y tal como un Quijote ha salido en busca de aventuras, porque, amigo Sancho el mundo necesita de caballeros andantes. Y si la esperanza enferma, como dicen, José Manuel es un crónico en aras de una superación colectiva.  

De igual manera, hay que reconocer a otro miembro fundador de la editorial, Erick Jara Matute, gran amigo, a quien los recovecos de la vida le han colocado en una complicada situación de salud.

En cuanto a mi ingreso ¨oficial¨ a CES-AL, data de diciembre de veinte, veinte, pero ya son casi tres años que he tenido la oportunidad de colaborar en diversos asuntos. Se mencionaba, párrafos atrás, que CES-AL además de ser una editorial, es un centro cultural. Así, se han realizado varios eventos por los que se le puede atribuir tal distinción: mesas redondas, encuentros poéticos, homenajes, encuestas, entrevistas, variopintas convocatorias, congresos, etcétera. Estos eventos han contado con la gestión y participación de universitarios, a razón que, como ya está dicho, CES-AL tiene una sólida base de jóvenes.  

Bien, es momento de relacionar las múltiples actividades que se llevan a cabo en la editorial con las ventajas para la vida personal, universitaria e incluso profesional. Dentro de esta perspectiva, una de las acciones dirigidas por los miembros CES-AL consiste en moderar las presentaciones de los libros, es decir, ser anfitriones de los lanzamientos. Para ello, existe una ardua preparación en muchas aristas: dicción, postura, tonalidades de voz, desenvolvimiento escénico, redactar guiones, capacidad de dirigir, saber dar respuestas adecuadas. Cualidades que de seguro aportan directamente al desarrollo propio y estudiantil.

Además, una vez publicado el libro, se plantea una entrevista al autor, diligencia que también corre por cuenta de los miembros CES-AL. Es bien conocido que la entrevista es una efectiva forma de aprendizaje, no solo por el proceso mental que se requiere para formular preguntas rentables, sino por el acto de conocer y aprender del otro, en ese bonito concepto llamado ¨otredad¨. El producto final es utilizado como promoción –no comercial- de la obra, del escritor y, claro, del joven entrevistador. Otro aspecto a rescatar de las entrevistas es que existe ese contacto, un primer acercamiento entre un novel de este entorno con alguien que ya cuenta con cierta carrera dentro del mundo de las letras. Lo que deriva en semejante ventaja que es conocer gente del medio en el que se esté interesado en, algún día, pertenecer.

En septiembre de 2019 tuvo lugar el Primer Congreso Nacional de Jóvenes Investigadores, idea que surgió desde la editorial, fue compartida con otras instituciones y tuvo gran acogida. A fin de llevar la parte organizativa -la logística- se creó la Secretaría Técnica del Congreso, compuesta por jóvenes miembros de la editorial, así como demás chicos de las instituciones que apoyaron esta iniciativa. El trabajo fue mastodóntico: entre buscar la manera de publicitar el congreso con los medios de comunicación; gestionar las inscripciones de ponentes y oyentes; receptar sus trabajos, enviarlos a los miembros del Comité Científico, esperar la resolución, devolverlos a los autores y ejecutar actividades culturales paralelas al encuentro nacional. Al final, los más de 350 participantes y un libro publicado con ponencias seleccionadas valieron el esfuerzo.

A causa de ese congreso nacional, nace el Primer Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores que tiene como eje central el papel de las universidades Latinoamericanas y del Caribe. Dicho evento está a la vuelta de la esquina, empieza el 25 de este mes. Igualmente, noción que vio la luz primera por parte de la editorial y es coadyuvada por dos universidades. Siguiendo la misma línea, se estableció una nueva Secretaria Técnica, con similar dinámica de la anterior, que está realizando un buen trabajo en todo lo que conlleva la distribución de múltiples actividades. Confiamos en que este acontecimiento internacional se lleve del mejor modo posible para, gustosos, anunciar los frutos de este novedoso suceso. Se puede apreciar la gran actuación y protagonismo de los universitarios en estos eventos que, generalmente, son destinados exclusivamente para personas con vasta experiencia.

Como se anotó, la editorial ha realizado varias convocatorias abiertas con la finalidad de receptar el mayor número de participantes y, tras un proceso de edición, agrupar los escritos en un libro del tema correspondiente. Justamente, en más de una convocatoria se han registrado varias participaciones de los mismos chicos que forman la editorial. Así, nos hemos convertido, tempranamente, en coautores, en aprendices de escritores. Se pueden mencionar libros como ¨Miscelánea de voces jóvenes¨ y ¨Testimonios, vivencias o reflexiones sociales ante la pandemia del coronavirus¨, como ejemplo. He aquí otra prueba referente a lo que se hacía alusión al inicio: sobre la innovación y el apoyo real a la juventud. Es válido mencionar que hasta hemos sido prologuistas de una obra de José Manuel, grato recuerdo que siempre perdurará.

En atención a lo expuesto, se puede considerar a CES-AL como una escuela para universitarios. Esta institución es algo más que un complemento, porque a todas luces la crisis que atraviesa la universidad es un tema que está muy presente en nuestros días. Es pertinente mencionar que CES-AL destaca las relaciones sociales, interpersonales entre quienes la constituimos, no todo es acerca de la academia, de los libros, de las presentaciones, de los artículos. Enhorabuena, existe un fuerte componente humanístico que nos hace y nos invita a fijarnos, primero que todo, en quien es el otro y estar allí para cuando sea presto.    

Llegados a este punto, se debe indicar, dar a conocer los medios por los cuales CES-AL interactúa con toda la ciudadanía. Básicamente son dos: el blog de José Manuel y LA CLAVE. El primero tiene, ya, una larga travesía en el tiempo, allí se pueden encontrar los enlaces de acceso a la descarga de libros -página oficial de la Editorial- y demás notas de suma importancia. Respecto a LA CLAVE, apareció en enero de este año como un periódico digital, pero fue tomando forma -y lo sigue haciendo- hasta desembocar en una Tribuna Internacional con una periodicidad quincenal. Su lectura es altamente recomendada, pues se abordan temáticas que las grandes cadenas mediáticas se esfuerzan por ocultar.  Es en LA CLAVE que varios chicos de la editorial participamos ya sea con la lectura en video de los columnistas que colaboran con este medio o con la producción de textos propios. Ante lo último mencionado, hay que subrayar la buena intención con la que la plataforma Ecuador Universitario replica estos trabajos.

Actualmente, CES-AL ha incorporado nuevos miembros, jóvenes entusiastas de los que se espera que la labor continúe, que se agite el sosiego y se siga adelante. Si bien es cierto, todos somos aves de paso, pero, definitivamente, hay estaciones que deseamos que duren más que otras. Este es el caso, mi situación particular. Vuelvo a comprometerme, esta vez en público, con la querida CES-AL con el Centro de Estudios Sociales de nuestra América Latina. Hoy, desde la Dirección Colección Taller Literario con lo poco que se ha hecho, pero con lo mucho que se tiene pensando, quiero enviar un mensaje de ánimo e interés hacia la ¨nueva generación¨ por así decir, para que saquemos el mejor beneficio de esta casa editorial.

Aunque, no solo se deben considerar las ventajas, el prestigio o los certificados para la hoja de vida que pertenecer a un grupo de estas características deja. Es necesario entender estas actividades no como una únicamente personal, sino colectiva, como un servicio desinteresado, un aporte a la comunidad. Esta filosofía es la que da origen a CES-AL, lo que le ha permitido avanzar con paso firme, sustentando su trabajo en el rigor científico y profesional, a fin de exportar conocimientos de la región y el mundo a cada rincón de la Tierra. 

Desde ya, y por todo lo comentado, vale decir que CES-AL ha marcado una impronta, pero que debemos seguir arando en nuevas tierras, ya el tiempo se encargará de hacer una criba. De la misma forma, se deberá abordar el futuro de la editorial, con el propósito de asegurar su largo legado. Antes de terminar, me aprovecho de este espacio para hacer una invitación general a que se animen a enviar sus propuestas a fin de publicarlas o que colaboren con nosotros, ya sea como parte de la editorial o con textos para LA CLAVE, que también es importante. Todo es bienvenido, somos un espacio abierto, el movimiento es vida.

Para concluir, me gustaría reconocer y brindar un justo homenaje a Erick Jara Matute, a quien apreciamos un montón y esperamos que logre recuperarse. Qué mejor manera de hacerlo mediante la lectura de algunos párrafos de uno de sus escritos con relación a la editorial, mismo que data de noviembre del año anterior, se titula ¨CES-AL marca la diferencia: un aprendizaje efectivo y activo¨.

Dice así:  

¨Nosotros los jóvenes, –no por marcar vejez, sino por la preconcebida virtud de la inexperiencia–  somos quienes también tomamos un papel activo junto a la academia. Nos convertimos en entrevistadores, ensayistas, escritores, prologuistas e investigadores que aportamos a este querido y aún poco difundido, mundo literario. Por lo dicho, CES-AL tiene la misión de motivar a las jóvenes mentes para ejercitarnos y ampliar el alcance de la experiencia y el conocimiento.

El trabajo con los estudiantes ha sido una de las características que resaltan la ética y la estética de la editorial. Su naturaleza somos nosotros, no dista de edades. Pensada ya desde hace mucho, como un sueño, hoy hace dos años que se cristalizaba un pensamiento que se ha convertido en una realidad.

De modo, que la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina es mucho más que una Editorial, es un centro de formación y aprendizaje efectivo y directo para nosotros los jóvenes¨.

Mil gracias por darme la chance de ser parte de esta editorial, por esta invitación y por la atención prestada.

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