Educación en tiempos de pandemia

Por: Dr. Enrique Espinoza Freire, PhD
Universidad Técnica de Machala (Ecuador)

El virus SARS-CoV-2 sorprendió al mundo el 31 de diciembre del año 2019, causando la enfermedad Covid-19 con los primeros casos en China y expandiéndose sin control rápidamente por el mundo hasta llegar a convertirse en una de las más peligrosas pandemias experimentadas por la humanidad en los últimos tiempos; situación epidemiológica que, ha impactado social y económicamente a nivel global, retando la capacidad de resiliencia del ser humano.

Las sociedades han tenido que adoptar drásticos modos de actuación, protocolos de salud y políticas públicas, como medidas de prevención que, responden a las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud, entre estas disposiciones se encuentra el cierre de las instituciones educacionales para prestar servicios presenciales.

Ante esta emergencia sanitaria y con el propósito de continuar los procesos formativos el Ministerio de Educación de nuestro país decretó, el 16 de marzo de 2020, el “Plan Educativo Covid-19”; de igual forma, el Consejo de Educación Superior, el 25 de marzo de ese mismo año, promulgó la “Normativa transitoria para el desarrollo de actividades académicas en las Instituciones de Educación Superior”, adoptando la modalidad de enseñanza a distancia. En tal sentido, las instituciones educativas han adecuado sus currículos para que sean desarrollados mediante el empleo de recursos tecnológicos digitales como, las plataformas didácticas y los software multimedios interactivos.

Sin embargo, y a pesar que, desde el marco normativo de la educación ecuatoriana se dispone el uso de las tecnologías con fines educativos y en el caso particular de la Enseñanza Superior se prevén las modalidades de estudio virtual, en línea y a distancia, estos planes y normativas inquietaron a muchos maestros y profesores, quienes tuvieron que dejar a un lado los viejos temores y desidia sobre el empleo de las tecnologías digitales con fines educativos, para emplear de forma creativa las plataformas didácticas, las redes sociales y los nuevos dispositivos como teléfonos móviles y tablet.

Ante la crisis generada por la pandemia tanto los docentes como los estudiantes, que no habían logrado desarrollar sus habilidades tecnológicas, se vieron precisados, de manera emergente, a aprender cómo manejar los dispositivos y aplicaciones, gestionar la información y solucionar los problemas básicos de carácter técnico que se puedan presentar.

Asimismo, los estudiantes aprendieron a autorregular y autocontrolar su aprendizaje. Por otro lado, los docentes desarrollaron habilidades para motivar, dar seguimiento, controlar y evaluar el progreso de sus discipulos, además de brindarles el apoyo emocional necesario a través de las vías tecnológicas digitales. De igual forma, han tenido que planificar, organizar y elaborar materiales didácticos digitales en favor del aprendizaje de sus estudiantes; así como crear y administrar espacios virtuales de aprendizajes cooperativos y colaborativos.

Esta superación de las barreras tecnológicas en tiempo de Covid-19 debe servir de punto de partida para el análisis reflexivo sobre aquello qué no se hizo en su tiempo y sobre todo de lo qué se debe hacer para continuar perfeccionando el uso de las tecnologías digitales cuando nuevamente se abran las puertas de los salones de clase, para brindar una educación fortalecida y de mayor calidad.

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