Pensamiento ecológico: las abejas y los servicios ecosistémicos en la sociedad actual

Por: Leonardo Andrés Ballesteros P.
Colombia

Si usted es un escéptico irreparable, aprecie solo el video, si es un escéptico diagnosticado, le invito a intercambiar algunas ideas.

Apicultura en Tenjo, Cundinamarca, Colombia.

El declive de los grandes relatos modernos, en los cuales la naturaleza jugó un papel de cenicienta inerte para la ciencia moderna a nivel político y estético, produjo una crisis de búsqueda de nuevos sentidos. La ciencia esperanzada en la magnitud creciente de conocimientos acumulados y los porvenir, así como las ideológicas políticas con sus correlatos económicos, le disputaron con gran éxito a las religiones, el proyecto narrativo de la salvación en el mundo moderno. Por ello, los relatos presentes exponen algunas crisis palpables de sentido, que recurren a la epopeya de las inteligencias tecnologías y digitales, las cuales abrazan con deleite, un mundo donde todo es posible, a la vez que simulado; ello ensambla múltiples escenarios donde los servicios ecosistémicos (oxígenos, agua, insectos, alimentos, medicinas, combustibles, etc.) pueden ser fácilmente intercambiados, suplantados y acumulados, sin siquiera necesitar la afirmación de la búsqueda de un mundo más humano, que los relatos modernos privilegiaban.

Por fortuna, el pensamiento ecológico, permite establecer puentes entre crisis y soluciones, e ir más allá de sí mismo en la biodiversidad natural y que a pesar del ser humano, nunca han dejado de adecuarse y perfeccionar sus sistemas de supervivencia, sus cualidades estéticas y su afirmación para construir espacios productivos para el ahorro coordinado entre especies. Estos servicios ecosistémicos, los hacen posibles insectos, en este mismo momento en que se escriben estas líneas, y que desde hace más de 50 millones de años, siguen evolucionando en el ejercicio de la polinización para equilibrar y mantener gran parte de la biodiversidad existente en el planeta. Es así como alrededor de 300.000 vertebrados e invertebrados, cumplen tan importante tarea en la naturaleza y donde las abejas juegan un papel central.

Las abejas son los insectos más diversos de la naturaleza, no solo por su tarea polinizadora -dispersión de microesporas entre especies-, sino también por la forma de organización de sus comunidades; las abejas y otros insectos constituyen la unidad básica de la recuperación del medioambiente, con una fórmula que desde siempre en el planeta, ha favorecido y constituido la riqueza de la biodiversidad. De esta manera, la experiencia planta-polinizador, es quizás la estructura productiva mejor diseñada para la supervivencia, ya que las comunidades de tales insectos, no solo permiten que otras especies de plantas, reproduzcan equilibrios constantes en los servicios ecosistémicos de oxígeno, alimentos, medicinas, combustibles, entre otros, sino que, de manera maravillosa, también proveen herramientas que magníficamente son pertinentes para entender la crisis medioambiental actual.

Paisaje natural de Tenjo, Cundinamarca, Colombia.

¿Cómo entender el pensamiento ecológico?, lo ecológico permite leer la aventura de la modernidad desde sus dimensiones silenciosas/silenciadas, es decir, relatar “el lugar de la naturaleza en la vida humana”; esta estrategia hoy en día permite proteger todos los espacios naturales y pensarlos de manera productiva, para mantener los servicios ecosistémicos y la vida entre especies a la par.

La apicultura es una actividad ancestral, que tiene relación con el tipo de abeja melífera, la cual produce miel, propóleos, polen, cera de abeja y jalea real, productos naturales que en su propio contexto, se utilizan para la supervivencia de tal especie. Sin embargo, para que esto sea posible, se necesita hoy hacer una transición de la agricultura convencional, a una agricultura orgánica, que cada vez gana más espacio, ésta última, en las góndolas de las grandes superficies en diferentes países y que estudios recientes muestran que de manera espontánea, diversas especies habitan huertas orgánicas contantemente, por la ausencia intencionada del uso de fungicidas y pesticidas y por el uso determinante de prácticas y equilibrios naturales. 

El pensamiento ecológico permite tomar conciencia que alrededor del 75% de los cultivos alimenticios a nivel global, dependen de la polinización de insectos, (FAO), en este sentido, no hay que perder de vista que no solo las abejas polinizan, sino por el contrario, especies determinadas de murciélagos, mariposas, colibríes, moscas, etcétera. De allí, la rica experiencia de entender que los servicios ecosistémicos en el pensamiento ecológico, no todos son tan claramente visibles y no todos se convierten en alimentos, sino que se expanden a otros tipos de productos más intangibles como el oxígeno, con el cual se hace posible la vida de diversas especies, una de ellas, la vida humana, en relación con otros seres vivos. 

Abejas, apicultura y apicultor en Colombia.

La crisis actual de los grandes relatos, siempre ha tenido uno que se expresa ecológicamente en la ciencia moderna, en las ideologías políticas y en los correlatos económicos de nuestros días;  para que ello se haga posible, se necesita una importante penetración a nivel social de nuevos conocimientos y acciones que se hagan de manera constante en los países de América latina, bajo experiencias vitales de excelencia, que no necesitan ser famosas, sino por el contrario, éticamente replicadas y difundidas en la educación popular, es decir, implica que todos los niveles de la existencia en sociedad se expresen ecológicamente.

El pensamiento ecológico, no tiene una visión catastrófica de sí misma, sino que expande las posibilidades infinitas entre espacies, a la par de una conciencia que se integra a la vida natural de manera inteligente, este no es un relato de salvación claramente, sino de afirmación de la vida que toma “el lugar de la naturaleza en la vida humana”.

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